Con consignas y pancartas, alrededor de 200 habitantes de este municipio marcharon este viernes para manifestar su rechazo a la construcción de la Presa Milpillas, considerado el proyecto hídrico más grande y costoso en la historia de Zacatecas.
Durante la movilización, los pobladores entonaron frases como “El agua es nuestra, Conagua la secuestra” y “Claudia Sheinbaum escucha, el Río Atenco es nuestra lucha”, al advertir que el proyecto representaría la pérdida de sus tierras y recursos hídricos. Jiménez del Teúl, con poco más de cuatro mil habitantes y una tasa de 77 por ciento de pobreza y pobreza extrema, se ha convertido en el epicentro de la oposición comunitaria.
En un mitin realizado frente al palacio municipal, integrantes del Movimiento en Defensa del Territorio y del Río Atenco calificaron la presa como “una sentencia de muerte” para las comunidades agrícolas, ya que Milpillas pretende desviar hasta el 92 por ciento del agua del río. “No estamos dispuestos a ceder nuestro territorio ni el agua, ratificamos nuestro rotundo rechazo”, señalaron, en referencia a los dos mil millones de pesos asignados al proyecto en el paquete económico federal 2026.
Por su parte, Juan Manuel Solís, habitante de la comunidad Luis Moya, destacó: “El Río Atenco nace en nuestra comunidad y desemboca en Nayarit, nos permite sacar nuestras cosechas, es vida, por eso no queremos la presa; nuestras comunidades se van a inundar y a otras no va a llegar agua”.
Por su parte, una vecina de la comunidad El Potrero, donde se prevé parte de la infraestructura, aseguró: “Nos sentimos traicionados, ya que los presidentes municipales de Sombrerete y Jiménez del Teúl firmaron un acuerdo en contra de la presa”.
Hay que señalar que los manifestantes exigieron a la presidenta Claudia Sheinbaum cumplir su promesa de campaña de no imponer la obra sin el consentimiento de las comunidades. “No vamos a hacer nada a fuerzas, tiene que ser por consenso”, había declarado el pasado 12 de abril, aunque en recientes eventos reiteró el compromiso con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el gobernador David Monreal para llevar adelante el proyecto.
El rechazo local a la Presa Milpillas persiste y, según advirtieron los pobladores, las protestas continuarán hasta que se garantice el respeto a su territorio y al caudal del Río Atenco.





