Solicitan intervención presidencial para destrabar huelgas mineras en Sombrerete y Taxco

La reciente solución al conflicto laboral en la mina de Cananea, Sonora, fue calificada como un antecedente clave para avanzar en la resolución de las huelgas que desde hace más de 18 años permanecen activas en Sombrerete, Zacatecas, y Taxco, Guerrero. Así lo afirmó José Núñez Velázquez, dirigente de la sección 201 del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, quien llamó a la intervención directa del gobierno federal para destrabar ambos movimientos.

El líder sindical sostuvo que las huelgas en estas dos minas cuentan con pleno reconocimiento legal, tanto por parte de las autoridades laborales como de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, por lo que consideró que su solución depende fundamentalmente de la voluntad política y de la aplicación del estado de derecho.

Indicó que, a diferencia del caso de Cananea —donde incluso se había eliminado el contrato colectivo—, los conflictos de Sombrerete y Taxco presentan un escenario jurídico más claro, lo que permitiría avanzar con mayor rapidez hacia un acuerdo integral. En ese contexto, expresó confianza en que la presidenta Claudia Sheinbaum retome el tema y atienda las demandas de los trabajadores que permanecen en resistencia.

Núñez Velázquez recordó que en la mina San Martín, en Sombrerete, el conflicto se originó en 2007 por violaciones al contrato colectivo y la falta de condiciones de seguridad, situación que incluso derivó en un panel internacional bajo el mecanismo laboral de respuesta rápida del T-MEC. Detalló que, aunque inicialmente fueron 483 mineros quienes estallaron la huelga, actualmente permanecen 164, mientras que 16 trabajadores han fallecido a lo largo de casi dos décadas sin que el conflicto se haya resuelto.

Por su parte, Roberto Hernández Mojica, dirigente de la delegación 17 del Sindicato Nacional Minero, también solicitó la intervención presidencial para el caso de la mina ubicada en Taxco de Alarcón, Guerrero. Consideró que, tras resolverse el conflicto más complejo, corresponde atender el de Taxco, el cual —dijo— podría avanzar con mayor facilidad mediante el diálogo.

Asimismo, planteó la necesidad de que el gobierno estatal de Guerrero se sume a los esfuerzos de conciliación, al señalar que en Sonora el respaldo del gobierno local fue determinante para alcanzar un acuerdo. En el caso de Taxco, subrayó que las demandas centrales siguen siendo el respeto al contrato colectivo y la mejora de las condiciones de seguridad, ante el historial de accidentes registrados en la mina.

Las huelgas en Cananea, Taxco y Sombrerete estallaron de manera simultánea el 30 de julio de 2007. Mientras que la de Cananea fue resuelta recientemente mediante un Plan de Solución Integral aprobado en asamblea, las otras dos continúan vigentes.

La dirigencia sindical reconoció el respaldo del gobierno federal en el caso de Sonora y expresó su expectativa de que esa misma disposición permita, finalmente, poner fin a los conflictos de Sombrerete y Taxco, y restituir los derechos laborales de los mineros y sus familias tras casi dos décadas de resistencia.

Compartir
Redacción
Redacción