En el marco de la reestructuración financiera impulsada por la actual administración estatal, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado de Zacatecas (Issstezac) ha cerrado de manera definitiva 17 de las 22 empresas que operaba, al determinar que resultaban incosteables y generaban pérdidas sostenidas.
La medida se deriva de la reforma a la ley del organismo, vigente desde agosto de 2024, cuyo objetivo central es garantizar la viabilidad financiera del instituto y concentrar sus recursos en el cumplimiento de su función primordial: el pago oportuno de pensiones.
Entre las unidades empresariales que dejaron de operar se encuentran nueve farmacias ubicadas tanto en la capital como en los municipios de Miguel Auza, Juan Aldama, Fresnillo y Jerez. También se incluyen el restaurante Los Girasoles, la sala de velación de Fresnillo, módulos de crédito, mueblerías en Zacatecas y Fresnillo, el boliche El Centauro y un centro funerario en la capital del estado.
Actualmente, solo permanecen en funcionamiento los hoteles Paraíso Caxcán, El Parador y el Mesón de Jobito, así como dos salas de velación localizadas en Zacatecas y Jerez. De acuerdo con la dirección del instituto, las empresas cerradas no cumplían con el propósito de generar ingresos para fortalecer el fondo de pensiones, por lo que su continuidad resultaba financieramente inviable.
Pendiente la designación de un liquidador
La reforma legal estableció que la junta directiva debía emitir, en un plazo de 60 días, los lineamientos para la liquidación de los recursos humanos, materiales y financieros de las empresas, mediante esquemas como venta, concesión, arrendamiento o extinción total. No obstante, continúa pendiente el nombramiento de la figura del “liquidador”, responsable de conducir dicho proceso, lo que ha sido señalado como una omisión.
El cargo, se precisó, requiere de un perfil especializado en derecho laboral y valuación de activos, debido a la complejidad de los procedimientos que implica.
Impacto financiero y ajuste de nómina
La reingeniería institucional ya ha mostrado efectos financieros, al reducir gastos asociados a la operación de negocios que, durante años, funcionaron con números rojos y estructuras laborales sobredimensionadas. Actualmente, el Issstezac atiende a alrededor de seis mil 500 pensionados, con una nómina mensual cercana a los 126 millones de pesos.
Como parte del ajuste interno, se han concretado 308 retiros voluntarios de trabajadores, de un total de 808 que laboraban al inicio del sexenio. La política adoptada establece que toda plaza que queda vacante se cancela, tanto en áreas comerciales como administrativas y turísticas.
En los hoteles que continúan operando, también se ha reducido el personal. Paraíso Caxcán pasó de 128 a 94 empleados; el Mesón de Jobito, de 52 a 43; y El Parador, que registra baja ocupación, redujo su plantilla de 68 a 37 trabajadores.
Pasivo por planes funerarios
Las salas de velación que siguen activas no pueden cerrarse debido a la existencia de miles de planes funerarios previamente vendidos. Se estima que hay más de cinco mil 400 planes previsores vigentes, sin que los recursos correspondientes hayan sido reservados en su momento, lo que representa un pasivo superior a los 30 millones de pesos.
Ante esta situación, el instituto continúa cubriendo con recursos propios los costos de los servicios funerarios ya contratados, incluyendo ataúdes, traslados y trámites.
De acuerdo con la planeación institucional, durante 2026 podrían concretarse nuevas liquidaciones empresariales, como parte del proceso integral para sanear las finanzas del Issstezac y asegurar la sostenibilidad del sistema de pensiones en el estado.





