Reino Unido, Francia, Alemania, Suecia y Países Bajos señalan uso de una toxina y Moscú rechaza las acusaciones.
Cinco países europeos atribuyeron a Rusia la muerte del opositor Alexei Navalni, ocurrida mientras permanecía recluido en una colonia penal del Ártico, esto un comunicado conjunto signado por Reino Unido, Francia, Alemania, Suecia y Países Bajos donde afirmaron que análisis realizados a muestras del cuerpo del opositor confirmaron la presencia de epibatidina, una toxina asociada a ranas venenosas dardo de Sudamérica.
Los gobiernos europeos señalaron que la sustancia no existe de manera natural en Rusia y que los resultados respaldan la hipótesis de un envenenamiento ocurrido durante su reclusión.
En respuesta, Moscú negó cualquier responsabilidad y calificó el señalamiento como “propaganda occidental”.
La postura oficial fue difundida por la agencia estatal TASS, que citó a representantes del gobierno ruso y de su embajada en Londres.
El Reino Unido sostuvo que el caso se inscribe en un patrón de actuaciones previas. Recordó que en 2018 se investigó el envenenamiento del exagente ruso Sergei Skripal en territorio británico y que una indagatoria posterior concluyó que el presidente Vladimir Putin habría autorizado ese ataque con el agente nervioso Novichok.
Sobre el caso Navalni, la portavoz de la cancillería rusa, Maria Zakharova, señaló que Rusia se pronunciará cuando se conozcan los resultados completos de las pruebas.
El gobierno británico evitó detallar cómo se obtuvieron las muestras analizadas o el lugar donde se realizaron los estudios.
De acuerdo con Reuters, la ministra de Asuntos Exteriores, Yvette Cooper, indicó que científicos del Reino Unido trabajaron con socios europeos para esclarecer la causa del fallecimiento.
Navalni murió en febrero de 2024 tras cumplir una condena por cargos de extremismo que él negó.
El anuncio de su fallecimiento coincidió con la apertura de la Conferencia de Seguridad de Múnich, donde su viuda, Yulia Navalnaya, participó tras un ajuste en el programa. En su comunicado más reciente, los aliados europeos sostuvieron que Rusia “contaba con los medios, el motivo y la oportunidad para administrar el veneno”, mientras que Moscú reiteró que Navalni murió “por causas naturales” y rechazó cualquier acusación.





