Autoridades estatales confirmaron un segundo caso de gusano barrenador, ahora en un perro detectado en el municipio de Villa de Cos, lo que derivó en la implementación inmediata de un cerco sanitario y el reforzamiento de medidas de vigilancia para contener la posible propagación.
El titular de la Secretaría del Campo, Gerardo Luis Cervantes Viramontes, precisó que este nuevo caso es de origen externo, ya que el animal infectado provenía de San Luis Potosí. A diferencia de este, el primer registro se presentó el pasado 6 de abril en una becerra recién nacida en la comunidad de Carretones, en Tlaltenango de Sánchez Román.
Ante este escenario, el funcionario indicó que ya se activaron protocolos de atención en ambas zonas, incluyendo la delimitación de áreas de foco y perifoco, con el objetivo de monitorear y contener cualquier brote.
Por su parte, el director del Comité Estatal para el Fomento y Protección Pecuaria, José de Jesús Palafox Uribe, explicó que el segundo caso fue identificado por un médico veterinario, quien detectó la presencia de larvas en el animal durante una consulta y notificó de inmediato a las autoridades sanitarias.
Gracias a esta intervención oportuna, se activó el protocolo correspondiente con apoyo de la Comisión México–Estados Unidos para la Prevención de la Fiebre Aftosa y otras Enfermedades Exóticas de los Animales, lo que permitió dar seguimiento puntual al caso.
En cuanto al primer incidente, detalló que la becerra afectada presentó infestación en el ombligo, pero recibió atención médica inmediata con tratamiento curativo y preventivo, logrando su recuperación satisfactoria.
Tras estos hallazgos, se intensificaron las acciones informativas dirigidas a productores, enfatizando prácticas preventivas como la desinfección de ombligos en becerros y la revisión constante de heridas en animales.
Las autoridades advirtieron que la presencia de estos casos confirma la circulación de la mosca transmisora en la región, por lo que se mantiene una fase inicial de alerta con vigilancia permanente y disponibilidad de insumos médicos y kits para diagnóstico.
Se explicó que el gusano barrenador corresponde a la fase larvaria de la mosca Cochliomyia hominivorax, la cual deposita sus huevos en heridas abiertas de animales de sangre caliente, incluyendo mascotas y, en casos poco frecuentes, humanos.
Especialistas señalaron que, aunque la infestación puede ser tratada con éxito si se detecta a tiempo, los casos avanzados pueden derivar en complicaciones graves debido a infecciones secundarias.
A pesar de la situación, Cervantes Viramontes subrayó que no se trata de un escenario de alarma, sino de atención y prevención, por lo que exhortó a la población a revisar constantemente a sus animales y reportar cualquier anomalía.
Entre las estrategias de control, destacó la aplicación de la técnica de la mosca estéril, considerada una de las más eficaces para erradicar esta plaga, la cual se prevé fortalecer con la próxima operación de una planta en Chiapas.
Finalmente, se reiteró el llamado a productores y ciudadanía a colaborar activamente mediante la notificación de posibles casos, ya que el control de esta contingencia depende de la detección temprana, la vigilancia constante y la coordinación entre autoridades.
El director del Cefopp concluyó que la detección oportuna de ambos casos fue posible gracias a la capacitación previa del personal, tras la realización de un curso especializado en el que participaron diversas instituciones del sector agropecuario y sanitario, enfocado en la atención de plagas reemergentes como el gusano barrenador.





