Con bloqueos, toma de oficinas federales y protestas en distintos puntos de la capital, decenas de productores agrícolas intensificaron sus acciones para exigir al gobierno que se reciban sus cosechas en los centros de acopio de frijol.
Desde temprana hora, los agricultores colocaron tractores y mantas para bloquear el bulevar metropolitano, lo que provocó afectaciones a la circulación durante aproximadamente ocho horas. La movilización formó parte de una jornada de presión para demandar el cumplimiento de acuerdos relacionados con la recepción del grano.
Al finalizar la tarde del martes, cerca de las 19:00 horas, los manifestantes retiraron el bloqueo sin alcanzar acuerdos con las autoridades. En ese momento, Isaías Castro Trejo, representante de productores de Villa de Cos, Morelos, Pánuco, Calera y Fresnillo, informó que las protestas continuarán hasta que se atiendan sus demandas.
Entre las principales exigencias se encuentra la entrega de 100 mil costales para el almacenamiento del frijol y la reapertura de los centros de acopio, lo que permitiría a los pequeños productores colocar su cosecha.
De acuerdo con los agricultores, aunque existe un acuerdo con el gobierno federal para recibir el grano, hasta el momento no se han entregado los costales necesarios para trasladarlo a los almacenes, lo que mantiene detenida gran parte de la producción.
Asimismo, señalaron que el programa de acopio resulta insuficiente frente al volumen que se produce en el estado, ya que sólo contempla una pequeña parte del total, lo que ha dejado fuera a numerosos productores.
A esta situación se suma la inconformidad por la participación de intermediarios, conocidos como “coyotes”, quienes —aseguran— han sido los principales beneficiados, mientras que muchos campesinos no han podido ingresar su frijol a los centros de recepción.
Ante la falta de respuesta oficial, los manifestantes decidieron ampliar su protesta y dirigirse a las oficinas de Programas para el Bienestar, donde desalojaron al personal y ocuparon las instalaciones para exigir atención de las autoridades.
Posteriormente, el grupo marchó hacia Plaza Futura con la intención de tomar las oficinas del Servicio de Administración Tributaria (SAT). Aunque reiteraron que su inconformidad no era contra los trabajadores, pidieron desalojar el edificio para continuar con la protesta.
Mientras estas acciones se desarrollaban, el bloqueo del bulevar metropolitano se mantenía en ambos sentidos y la movilización se extendió a otros puntos de la ciudad, entre ellos el crucero de las avenidas Nueva Celaya y Cinco Señores, así como la calle de la Unión.
Más tarde, los productores se trasladaron al Registro Agrario Nacional (RAN), donde se registró el primer acercamiento con autoridades estatales. Al lugar acudió Omar Carrera Pérez, subsecretario de Concertación y Atención Ciudadana del gobierno del estado, quien propuso instalar una mesa de diálogo para atender el conflicto.
Durante la reunión, los agricultores insistieron en que se entreguen de inmediato los costales pendientes y se respete el volumen de acopio establecido en las reglas de operación, que permite hasta 15 toneladas por productor.
Además, plantearon nuevas solicitudes como la intervención de autoridades federales y la instalación de mesas de trabajo con dependencias como la Comisión Federal de Electricidad y la Comisión Nacional del Agua para atender otros problemas del sector.
En medio de la negociación, el funcionario estatal sostuvo comunicación con Yves Eduardo González Villa, gerente de Planeación y Evaluación de Alimentación para el Bienestar, quien explicó que el programa está cerca de alcanzar su límite presupuestal.
Finalmente, pese a los intentos de diálogo, los productores dejaron en claro que mantendrán las movilizaciones y advirtieron que podrían intensificar las protestas en los próximos días si no se da una solución inmediata a sus demandas.





