La Fiscalía y autoridades estatales confirmaron que seis de las siete personas asesinadas cuyos cuerpos fueron localizados en el municipio de Tepezalá, Aguascalientes, eran originarias de Zacatecas, hecho que mantiene en alerta a corporaciones de seguridad de ambas entidades.
El hallazgo ocurrió en una zona limítrofe entre Zacatecas y Aguascalientes, donde el viernes fueron encontrados los cuerpos. Este sábado, la Fiscalía de Aguascalientes informó inicialmente que cuatro de las víctimas ya habían sido identificadas y posteriormente autoridades zacatecanas confirmaron la identidad de dos personas más, todas procedentes del estado vecino.
Las primeras personas identificadas fueron Alan Anthony, de 19 años; Frida Michell, de 22; Miguel Adán, de 24; y José Eduardo, de 41 años. En el caso de José Eduardo, la Fiscalía General de Justicia de Zacatecas mantenía activa una ficha de búsqueda desde el pasado 17 de abril, luego de que presuntamente fuera privado de la libertad en la comunidad de Cieneguillas.
Más tarde, las autoridades confirmaron la identificación de Manuel De Jesús y Coral Esmeralda, mientras que una séptima víctima, un hombre, permanece sin ser identificada oficialmente.
De acuerdo con información proporcionada por el gobierno estatal, cuatro de los cuerpos fueron reconocidos por familiares y dos más mediante pruebas de huellas dactilares. Se detalló que dos de las víctimas eran originarias de Guadalupe, tres del municipio de Zacatecas y una mujer del municipio de Villanueva.
Las investigaciones revelan que únicamente José Eduardo contaba con una denuncia previa por desaparición antes del hallazgo de los cuerpos. En tanto, las desapariciones de Manuel De Jesús, Miguel Adán y Coral Esmeralda fueron reportadas el pasado 1 de mayo.
Según los reportes oficiales, Manuel De Jesús fue visto por última vez el 29 de abril en Guadalupe cuando se dirigía a su trabajo a bordo de un taxi. Por su parte, Miguel Adán y Alan Anthony desaparecieron desde el 28 de abril en la comunidad La Zacatecana, mientras que Coral Esmeralda fue vista por última vez el 29 de abril, también en Guadalupe.
Las autoridades señalaron además que el pasado 30 de abril comenzaron a circular en redes sociales fichas de búsqueda con fotografías y nombres de algunas de las víctimas, presuntamente difundidas por páginas vinculadas a grupos delictivos. Sin embargo, aclararon que dichas publicaciones eran falsas y no fueron emitidas por ninguna autoridad oficial.
El informe pericial de la Fiscalía de Aguascalientes estableció que todas las víctimas fallecieron a causa de heridas producidas por arma de fuego en cráneo y tórax.
Las primeras líneas de investigación apuntan a que las personas habrían sido privadas de la libertad y asesinadas en Zacatecas, para posteriormente abandonar los cuerpos en territorio de Aguascalientes. Asimismo, se informó que los responsables habrían utilizado una camioneta procedente de Zacatecas para trasladar los restos hasta la comunidad de Mesillas, en Tepezalá.
Ante estos hechos, la Mesa Estatal de Construcción de Paz aseguró que se mantiene la coordinación entre autoridades federales, estatales y municipales para avanzar en el esclarecimiento del caso y localizar a los responsables.
Desde el viernes permanece activo un operativo de seguridad en la región; sin embargo, hasta el momento no se ha reportado la detención de personas relacionadas con el multihomicidio.





