La Fiscalía General de Justicia del Estado de Zacatecas mantiene vigente la investigación por la agresión sufrida por una niña de 10 años en el municipio de Tabasco, ocurrida el pasado 10 de julio, informó el fiscal Cristian Paul Camacho Osnaya.
Además del proceso penal iniciado contra el adolescente de 13 años señalado como presunto responsable, las autoridades también indagan la posible responsabilidad del padre del menor, quien cuenta con una carpeta de investigación abierta en su contra.
Camacho Osnaya aseguró que el caso continúa ante las autoridades judiciales y descartó que haya quedado archivado. Subrayó que las investigaciones seguirán hasta esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades correspondientes.
En cuanto al estado de salud de la víctima, el fiscal detalló que la menor permanece en su domicilio desde el 20 de julio, fecha en la que fue dada de alta del Hospital General de Zacatecas, donde estuvo internada durante 11 días debido a la gravedad de las lesiones.
La niña continúa con atención médica especializada y, conforme a los informes recibidos por la Fiscalía, presenta una evolución favorable. El funcionario aclaró que, debido a la naturaleza de las lesiones, resulta más adecuado hablar de una recuperación progresiva que de una recuperación total.
Como parte del seguimiento institucional, el fiscal sostuvo un encuentro con los padres de la menor para explicarles las próximas etapas del procedimiento judicial, así como las acciones de acompañamiento y atención que mantienen las dependencias involucradas.
Mientras tanto, el adolescente fue vinculado a proceso por su probable participación en los delitos de feminicidio en grado de tentativa y violación equiparada agravada. Debido a que tiene 13 años, no puede ser enviado a un centro penitenciario para adultos.
Actualmente permanece bajo tutela del Estado, a través del DIF Estatal, y está sujeto a una medida cautelar. De acuerdo con el fiscal, se busca que participe en un programa de rehabilitación que permita determinar las circunstancias que influyeron en su conducta y favorecer su eventual reintegración social.
Sobre el entorno del adolescente, Camacho Osnaya señaló que provenía de una familia con una estructura desarticulada, pues sus padres se encuentran separados. Precisó que el menor vivía con su padre, su abuelo y un hermano de 12 años.
El proceso judicial continúa abierto y, de acuerdo con los plazos establecidos, la investigación complementaria concluirá en septiembre. Después podría comenzar la etapa intermedia y, posteriormente, el juicio, aunque la defensa tiene la posibilidad de solicitar una ampliación del periodo de investigación.
De manera paralela, la Fiscalía mantiene una línea de investigación específica contra el padre del adolescente. El fiscal confirmó que existe una carpeta abierta directamente en su contra, por lo que las autoridades continuarán recabando elementos para determinar si existe alguna responsabilidad relacionada con los hechos.





