Ante la posibilidad de que Zacatecas enfrente nuevamente condiciones de sequía durante 2027, el gobernador David Monreal Ávila aseguró que la construcción de la presa Milpillas continúa firme y descartó que su administración vaya a desistir del proyecto.
El mandatario zacatecano sostuvo que las negociaciones con los propietarios de los terrenos requeridos para la obra registran avances importantes y afirmó que están cerca de alcanzar un acuerdo que permita destrabar uno de los principales obstáculos que ha enfrentado el proyecto.
Aunque evitó proporcionar detalles sobre las conversaciones, Monreal aseguró que ya se consiguió avanzar en un punto que durante meses había impedido concretar la liberación de los predios.
“Estamos ya a punto de… ya logramos lo que no habíamos logrado en Milpillas, nos faltaba una persona para darlo a conocer”, declaró el gobernador al referirse a las negociaciones.
Asimismo, señaló que la presidenta Claudia Sheinbaum le hizo una indicación relacionada con el proyecto, aunque aclaró que por el momento no está autorizado para revelar su contenido. “No les voy a decir de lo que no debo decir”, respondió ante los cuestionamientos sobre el tema.
Milpillas forma parte del Plan Nacional Hídrico 2024-2030 y contempla una inversión anunciada por el Gobierno de México de 8 mil 900 millones de pesos. La infraestructura considera, además de la presa, la construcción de un acueducto y una planta potabilizadora.
Con este sistema se busca garantizar el suministro para el corredor Fresnillo-Zacatecas y reducir la presión sobre los acuíferos de la región. Las estimaciones oficiales contemplan que la obra pueda beneficiar a alrededor de 514 mil habitantes.
La urgencia del proyecto, argumentó Monreal, se vuelve mayor ante las previsiones meteorológicas para el próximo año. Explicó que especialistas en la materia y Laura Velázquez, coordinadora nacional de Protección Civil, le han advertido sobre las condiciones que podrían presentarse en Zacatecas durante 2027.
“Ahí van a apreciar la enorme necesidad que tenemos de este virtuoso proyecto de Milpillas”, expresó el gobernador al defender nuevamente la construcción de la infraestructura hidráulica.
Monreal reiteró que se mantiene como uno de los principales impulsores de la obra y sostuvo que la discusión debe enfocarse en encontrar una solución que permita garantizar el acceso al agua para la población zacatecana.
“Es una necedad, por eso lo quise someter a las mayorías, a la ciencia y a la academia, no es capricho”, afirmó.
La presidenta Claudia Sheinbaum, por su parte, reconoció durante su conferencia del viernes pasado en Zacatecas que existen protestas y oposición de algunos habitantes de las zonas involucradas, aunque dejó claro que el proyecto de Milpillas no ha sido descartado.
En ese contexto, la mandataria federal explicó que, si las condiciones sociales impidieran finalmente concretar la presa, su gobierno analizaría otras alternativas para garantizar el abasto de agua en la capital zacatecana, en coordinación con especialistas del Gobierno del Estado y la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
El propio Monreal reconoció que el propósito central no debe reducirse únicamente a la construcción de la presa, sino a garantizar el suministro del recurso. “El objetivo no es la presa per se, sino que haya agua en Zacatecas, en la ciudad particularmente”, señaló.
Sin embargo, Milpillas enfrenta dificultades desde hace aproximadamente una década, principalmente por el proceso de adquisición y liberación de los terrenos necesarios para desarrollar la infraestructura.
Hasta abril pasado, la Secretaría del Agua y Medio Ambiente (SAMA) reportaba que cerca de 65 por ciento de los predios requeridos habían sido adquiridos o liberados, por lo que aún permanecía pendiente una parte considerable del proceso.
A este escenario se incorporó además un frente legal, luego de que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) otorgara una autorización condicionada a la Manifestación de Impacto Ambiental. Ejidos, comunidades y propietarios particulares promovieron posteriormente diversos juicios de amparo.
El conflicto jurídico se intensificó en agosto, cuando juzgados federales concedieron suspensiones provisionales relacionadas con actos vinculados al desarrollo del proyecto, manteniendo abierta la disputa en torno a la obra.





