Más de 300 empleados se movilizaron en la capital del estado para rechazar el incremento salarial ofrecido, denunciar carencias en hospitales y exigir una representación sindical que defienda sus derechos.
Más de 300 trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Zacatecas participaron este martes en una jornada nacional de protestas para exigir un aumento salarial suficiente, abasto de medicamentos, material médico y mejores condiciones para brindar atención a los pacientes.
Con pancartas y consignas, médicos, enfermeras y personal de distintas áreas salieron de la Plaza Bicentenario y avanzaron hacia las oficinas de la sección XXIX del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), ubicadas en la calle Chepinque, en la colonia Lomas de la Soledad. Durante la movilización, los manifestantes corearon frases como “No te vayas a enfermar porque no hay material” y “No hay gasas, no hay alcohol, pero sí hay corrupción”. En el bulevar ocuparon dos carriles y dejaron libre el de alta velocidad para permitir el tránsito vehicular.
El rechazo al incremento salarial propuesto fue uno de los principales motivos de la protesta. Los empleados expresaron su inconformidad con el aumento de 2.9 por ciento al sueldo tabular y de 3.9 por ciento a las percepciones, en vísperas de la consulta salarial que realizaría el IMSS. Durante el recorrido por el Centro Histórico también recordaron su labor durante la pandemia de COVID-19 con la consigna: “Ya volvimos a salir los héroes del COVID”.
Frente a las instalaciones sindicales, los inconformes cuestionaron el respaldo de sus representantes al gritar: “¿En dónde está, en dónde está el sindicato que nos iba a apoyar?”. Posteriormente, realizaron un mitin en el que expusieron sus demandas y advirtieron que mantendrán las acciones de protesta conforme a la organización establecida a nivel nacional.
Las dificultades económicas que enfrenta el personal fueron expuestas por Karina Hernández, enfermera especialista del Hospital General No. 1 de Zacatecas, quien señaló que desde hace más de dos años recibe alrededor de 4 mil pesos por quincena, cantidad que considera insuficiente pese a su preparación profesional.
La trabajadora explicó que decidió incorporarse a la movilización para respaldar las exigencias del movimiento nacional y reclamar una remuneración acorde con sus responsabilidades. “El principal motivo de la marcha fue la pelea por el aumento salarial”, manifestó.
Aunque reconoció que cada año se aplica un ajuste a los ingresos del personal, Hernández consideró que los incrementos no corresponden a las necesidades económicas de los trabajadores. Indicó que para este año el ofrecimiento que conoce es de apenas 2 por ciento, una cifra que, desde su perspectiva, no permite cubrir adecuadamente los gastos familiares. También afirmó que sus percepciones se encuentran por debajo del salario mínimo.
Además del aspecto económico, la enfermera destacó que el personal necesita medicamentos y materiales suficientes para garantizar una atención digna a los pacientes que acuden a hospitales y unidades médicas. Señaló que la falta de estos recursos complica las labores cotidianas y repercute directamente en el servicio.
Una trabajadora de enfermería adscrita al hospital de Fresnillo coincidió en que las carencias salariales y el desabasto han acompañado su trayectoria durante más de 11 años dentro del IMSS. Sin embargo, consideró que el problema se ha intensificado por la creciente demanda de atención médica de la población.
En su experiencia, la ausencia de materiales indispensables la obliga a comprar artículos con recursos propios para cumplir con sus funciones. Calculó que destina hasta 500 pesos por quincena a este propósito, un gasto adicional que reduce aún más sus ingresos disponibles.
“De por sí ganamos precariamente y todavía tenemos que poner de nuestro bolsillo para poder trabajar. Es una situación que no es justa”, expresó la enfermera, al insistir en que la institución debe garantizar los insumos necesarios para que el personal desempeñe sus actividades.
La inconformidad también se dirige hacia la representación gremial. Alonso Castruita, enfermero del Hospital General No. 1, afirmó que existe un creciente descontento entre los trabajadores porque consideran que el sindicato ha dejado de defender sus intereses.
“Nuestro sindicato lleva años que ya no nos representa”, sostuvo al referirse al distanciamiento entre la dirigencia y la base trabajadora. A su juicio, el malestar aumentó después del Congreso Nacional del SNTSS celebrado en septiembre en Mérida, Yucatán.
Castruita calificó como insuficiente el aumento de 2 por ciento al salario tabular que, según su testimonio, se planteó durante ese encuentro. El trabajador consideró que la propuesta representa un retroceso en las expectativas del personal y describió lo ocurrido como el detonante que terminó por intensificar las protestas.
A las inconformidades se sumaron señalamientos sobre posibles represalias contra quienes expresan sus desacuerdos dentro del instituto. El enfermero aseguró que varios empleados no recibieron autorización de salida para acudir a la marcha, situación que interpretó como una limitación a su participación en las movilizaciones.
Con estas denuncias, los trabajadores del IMSS en Zacatecas mantienen sus exigencias de un aumento salarial que responda a sus necesidades, el suministro oportuno de medicamentos y material médico, mejores condiciones laborales y una representación sindical que atienda las demandas de sus agremiados.





