En medio de un ambiente de respeto, tristeza y reconocimiento, el Poder Judicial del Estado de Zacatecas rindió homenaje de cuerpo presente a la magistrada Oyuki Ramírez Burciaga, integrante del Tribunal Superior de Justicia, quien falleció tras permanecer nueve días hospitalizada luego del ataque de abejas ocurrido el pasado 3 de mayo durante un evento deportivo familiar en el municipio de Guadalupe.
La funcionaria judicial había acudido junto a sus familiares a presenciar competencias deportivas cuando sufrió múltiples picaduras en espalda, brazos y rostro. El incidente dejó además al menos 13 personas lesionadas. Ramírez Burciaga, de 45 años de edad, había asumido apenas siete meses atrás el cargo como magistrada de la Primera Sala Penal, luego de ganar la elección de magistraturas en 2025.
Magistrados en activo y en retiro, jueces, consejeros y trabajadores administrativos acompañaron a la familia durante la ceremonia luctuosa, en la que se recordó a Oyuki Ramírez no solo por su trayectoria profesional, sino también por su cercanía y calidad humana. Durante el acto, el magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia, Carlos Villegas Márquez, destacó que la magistrada fue una mujer “profundamente humana” y comprometida con la impartición de justicia.
“Fue una compañera cercana, sencilla, respetuosa y generosa… Una mujer que entendía que detrás de cada expediente, de cada persona, había historias, dolores y vidas”, expresó el magistrado presidente ante familiares, compañeros y amigos reunidos en el recinto judicial.
Durante el homenaje, integrantes del pleno realizaron guardias de honor junto al féretro, acompañando en todo momento a su esposo Alejandro, a su hijo Matías, así como a sus padres y hermanos. Entre flores blancas y aplausos, se reconoció el legado de una profesionista formada en las instituciones zacatecanas y cuyo trabajo dejó huella en el Poder Judicial.
Al concluir la ceremonia, el cortejo fúnebre partió hacia el panteón donde la magistrada recibió el último adiós, mientras que en el Tribunal Superior quedó el recuerdo de su profesionalismo, trato amable y vocación de servicio.
“Hay ausencias que se vuelven eternas porque las personas que parten logran sembrar algo valioso en la vida de los demás”, expresó Carlos Villegas Márquez durante su mensaje de despedida.





