La inconformidad de los productores de ajo llevó este miércoles al bloqueo de la autopista federal 45D, donde agricultores de Zacatecas, acompañados por representantes del campo de Aguascalientes, protestaron contra la entrada de producto chino y exigieron soluciones a diversos problemas que enfrenta el sector.
Desde las 10:30 horas, tractores, maquinaria agrícola y vehículos fueron utilizados para cerrar el paso hacia Aguascalientes, a la altura de la caseta Osiris, en el municipio de Guadalupe, provocando afectaciones a cientos de automovilistas.
La protesta formó parte de una jornada nacional convocada junto con la Confederación Agropecuaria de México, en la que productores de distintas entidades plantearon demandas relacionadas con las condiciones que enfrenta actualmente el campo.
Karina López, representante del Grupo de Productores de Zacatecas y de la Confederación Agropecuaria de México, explicó que en la entidad el principal motivo de la movilización es la importación de ajo procedente de China, debido al impacto que tiene sobre los precios y la comercialización de las cosechas locales.
“Nos están llevando al colapso porque nuestras cosechas no están valiendo”, afirmó la representante, quien consideró que la movilización también busca dejar claro que los productores están organizados y dispuestos a defender su actividad.
A su vez, Luis Flores, integrante del Grupo de Productores de Zacatecas, señaló que el producto chino ya está afectando el comportamiento del mercado nacional y representa una presión adicional para quienes cultivan ajo en la entidad.
El productor sostuvo que el ajo importado llega a precios inferiores a los costos de producción nacionales y cuestionó la falta de respaldo para los agricultores. Además, advirtió que el problema resulta especialmente grave para Zacatecas, debido a que concentra cerca de la mitad de la producción nacional.
Los datos oficiales muestran la importancia de este cultivo para el estado. De acuerdo con la Dirección General del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (DGSIAP), durante 2025 Zacatecas obtuvo una producción de 54 mil 548 toneladas de ajo en tres mil 391 hectáreas, cifra que representó una reducción de casi 8 mil toneladas frente a lo registrado en 2024.
Desde Aguascalientes, el productor de ajo Sergio Narváez fue más allá de las acusaciones relacionadas con la competencia comercial y aseguró que el ingreso del producto chino constituye un problema de contrabando y de mercancía que, según su postura, no debería comercializarse en México.
Narváez también afirmó que no existe un protocolo para el ingreso de ajo procedente de China y señaló que en Aguascalientes la superficie dedicada a este cultivo se ha reducido 35 por ciento.
La situación representa un riesgo importante para los agricultores, debido al elevado costo que implica mantener una hectárea de producción. El productor calculó que se requieren alrededor de 400 mil pesos, cantidad que cada vez menos campesinos están dispuestos a poner en juego ante la incertidumbre del mercado.
Además del reclamo por las importaciones, los productores colocaron sobre la mesa otro problema que afecta directamente la planeación de sus cultivos: la regularización de los pozos agrícolas.
Luis Flores indicó que los trámites de productores zacatecanos para regularizar sus pozos presentan un avance de apenas entre 30 y 40 por ciento, situación que mantiene a los agricultores sin certeza sobre la continuidad de sus actividades.
La falta de definición, explicó, dificulta que los productores decidan si deben comprar semillas, fertilizantes y otros insumos para la siguiente siembra, debido al temor de que posteriormente sus pozos puedan ser inhabilitados.
A esta problemática se suma la espera de un reglamento que, de acuerdo con Sergio Narváez, las autoridades se comprometieron a entregar desde enero y que continúa pendiente.
El productor advirtió que la falta de reglas claras impide a los agricultores organizar sus ciclos productivos y tomar decisiones con anticipación, debido a que persiste la incertidumbre sobre las condiciones en las que podrán continuar trabajando.





