Una serie de señalamientos por presuntos abusos, castigos y deficiencias en la atención han puesto en el centro de la denuncia pública al centro de rehabilitación Agua Viva, ubicado en Guadalupe, Zacatecas, donde internas demandan la intervención inmediata de las autoridades.
La inconformidad se manifestó a las afueras del inmueble, donde las mujeres denunciaron maltrato, discriminación y posibles abusos sexuales, además de acusar que las denuncias presentadas ante la Fiscalía estatal no han prosperado, lo que incrementa su exigencia de una supervisión estricta.
Entre los testimonios, una de las afectadas responsabilizó a la directora del centro por presuntas prácticas discriminatorias hacia internas con distintas preferencias sexuales, señalando la aplicación de castigos que incluirían privación del sueño, inmovilización como medida disciplinaria y revisiones corporales sin justificación.
Pese a que las afectadas recurrieron a instancias legales, indicaron que las denuncias fueron desestimadas debido a que los hechos señalados habrían ocurrido hace más de un año, lo que, según les informaron, impide su persecución legal.
Además de los presuntos abusos, las manifestantes advirtieron sobre la falta de personal capacitado para la atención de personas en proceso de rehabilitación, así como la presencia de familiares de la directora dentro del equipo de vigilancia, situación que consideran propicia para la impunidad.
Finalmente, hicieron un llamado a las autoridades estatales y municipales para garantizar condiciones dignas y seguras dentro de este tipo de centros, al tiempo que insistieron en la necesidad de que operen bajo regulación estricta y con supervisión profesional certificada.





