Campo zacatecano al límite

Productores de frijol en Zacatecas endurecieron sus protestas y lanzaron un ultimátum a autoridades estatales y federales para instalar una mesa de diálogo inmediata, al advertir que la crisis del campo podría derivar en “un conflicto social mayor”.

Los campesinos mantienen tomada desde hace una semana la sede del Congreso del Estado y exigieron que, a más tardar este viernes, acudan diputados locales y federales, senadores, el gobernador David Monreal Ávila y representantes de Alimentación para el Bienestar, dependencia responsable del programa de acopio de frijol.

Durante una conferencia de prensa, el dirigente Rubén Hernández, quien fue detenido el pasado sábado durante una manifestación, reclamó el incumplimiento de los acuerdos firmados el 29 de marzo relacionados con el acopio de mil 500 toneladas de frijol a un precio de garantía de 27 pesos por kilogramo.

“Ya basta de decir que están en la mejor disposición; queremos saber cuándo y cómo se va a resolver. El tiempo ya se terminó y la lluvia ya está aquí”, expresó el representante campesino al referirse al inicio del nuevo ciclo agrícola.

Los manifestantes señalaron que, pese a la movilización masiva realizada el lunes pasado, únicamente han recibido declaraciones públicas sobre voluntad de diálogo, sin que exista hasta el momento un acercamiento formal con autoridades estatales o federales.

Por su parte, Isaías Castro sostuvo que los representantes políticos ya deberían fijar una postura clara frente a la problemática que enfrenta el sector agropecuario en la entidad.

Además del conflicto por el precio del frijol, los productores denunciaron otros problemas que mantienen en crisis al campo zacatecano, entre ellos adeudos con la Comisión Federal de Electricidad, trámites pendientes ante la Comisión Nacional del Agua y conflictos relacionados con garantías y créditos de la Financiera Rural.

“Está a punto de estallar un conflicto social mucho más grande de lo que se ha visto hasta ahora”, advirtió Federico Najar, quien responsabilizó a la falta de atención gubernamental por el agravamiento del conflicto.

En respuesta a las declaraciones del secretario general de Gobierno, Rodrigo Reyes Mugüerza, sobre una supuesta politización del movimiento, el productor Abraham Castro negó cualquier intervención partidista y aseguró que el alcalde Miguel Varela únicamente les ha brindado apoyo logístico durante las manifestaciones.

Asimismo, rechazó vínculos con partidos políticos y acusó que integrantes de Morena realizan campañas internas utilizando recursos públicos.

Los inconformes reiteraron que las protestas continuarán con la toma del Congreso local y de las oficinas de la Secretaría del Campo, dependencias que permanecen paralizadas desde hace una semana debido a las movilizaciones campesinas.

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Redacción
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