Las recientes lluvias generaron las condiciones ideales para el arranque del ciclo agrícola en Fresnillo, donde productores iniciaron la siembra en más de 120 mil hectáreas de temporal, informó la Secretaría de Desarrollo Agropecuario.
El campo fresnillense comenzó el ciclo agrícola con un panorama alentador gracias a la humedad que dejaron las precipitaciones registradas en las últimas semanas. El secretario de Desarrollo Agropecuario, Jorge Luis Guzmán Domínguez, señaló que estas condiciones favorecen la preparación de los terrenos y el establecimiento de los principales cultivos de temporal en el municipio.
El funcionario recordó que las áreas de riego iniciaron actividades desde finales de abril y durante la primera quincena de mayo, periodo en el que se sembraron cultivos como maíz, cebada y diversas hortalizas. Explicó que estas superficies cuentan con sistemas de abastecimiento mediante presas, bordos, represas y pozos, como ocurre en la presa Leobardo Reynoso, donde cerca de 150 productores trabajan más de tres mil hectáreas.
En esas zonas también se establecieron cultivos de tomate, chile, pepino y otras hortalizas, aprovechando la disponibilidad de agua para garantizar un desarrollo adecuado de las siembras durante el ciclo agrícola.
Respecto a las tierras de temporal, Guzmán Domínguez destacó que la humedad acumulada en el suelo permite realizar con mayor eficiencia las labores de preparación, como el volteo y aflojado de la tierra. Estas prácticas, explicó, además de mejorar las condiciones para la siembra, ayudan a controlar plagas y enfermedades al exponerlas al sol y reducir su presencia de manera natural.
El titular de Desarrollo Agropecuario informó que en Fresnillo se sembrarán más de 120 mil hectáreas de temporal, principalmente con maíz y frijol, superficie que representa una de las más importantes para la producción agrícola del municipio y que comenzó a establecerse a partir del 15 de junio.
Finalmente, precisó que no está prevista la incorporación de nuevas tierras al cultivo, debido a que desde la década de 1990 se mantiene una política para evitar la sobreexplotación del suelo y proteger los ecosistemas. Por ello, continúa vigente el padrón oficial de la Secretaría de Agricultura, que contempla las mismas 120 mil hectáreas destinadas a la agricultura de temporal.





